Mauro Soto Montecino (Cutral Co, 26 de Oct. 1985) es bajista, compositor y productor musical nacido en Cutral Co, Neuquén, Argentina. Su búsqueda artística se desarrolla alrededor del jazz, el funk, la fusión contemporánea y la experimentación sonora, explorando las posibilidades expresivas del bajo eléctrico y su diálogo con la tecnología, la improvisación y la composición.
A lo largo de su recorrido ha formado parte de diferentes proyectos musicales, entre ellos Funkdemonium, banda con la que editó dos álbumes, Spooky Tuki y La Cuadra. También ha participado en trabajos de producción vinculados a Refucilos y Fuera de Tempo, y en experiencias musicales junto a TheJazzUnion, formando parte de festivales y encuentros de jazz de la región.
Actualmente integra THUJE, una banda de Jazz Fusión que profundiza en la exploración rítmica, la interacción musical y la improvisación. En el marco de este proyecto ha participado en una grabación junto a Nate Werth, percusionista de Snarky Puppy, una experiencia que representa un nuevo capítulo en su recorrido artístico.
Como músico y docente, desarrolla una propuesta de formación que integra técnica instrumental, lenguaje musical, creatividad, expresión personal y sensibilidad artística. Su trabajo pedagógico busca ampliar la relación con el instrumento, entendiendo al bajo no solamente como una herramienta rítmica o armónica, sino como un medio para construir una voz propia.
En paralelo, desarrolla Proyecto Bootear, su universo musical y creativo. Una búsqueda que combina bajo eléctrico, electrónica, beats, texturas, improvisación y poesía, explorando nuevas formas de composición y expresión en tiempo real.
En 2026 presenta Disco de Booteo D.O.S., su segundo álbum dentro de este proyecto: una obra conceptual concebida como un universo de once mundos sonoros. Cada composición propone una dimensión diferente, un paisaje mental y una experiencia particular, invitando a quien escucha a recorrer distintos territorios musicales y emocionales.
Bootear toma como punto de partida la idea tecnológica de iniciar o reiniciar un sistema, y la transforma en una metáfora artística y personal: la posibilidad de volver a empezar, reconstruirse y encontrar nuevos lenguajes a través de la creación.
Su trabajo se mueve entre el groove, la experimentación, la sensibilidad y la búsqueda constante de identidad. Una exploración donde la música no es solamente algo que se interpreta, sino también una forma de habitar, transformar y expresar la propia experiencia.